Bici-Rutas por Barcelona: El Raval y su personalidad extrovertida.

Las Mejores Bici-Rutas por Barcelona. Recorriendo sus barrios

El Raval un tour para desentenderte de los cánones.

Separado del Gótico por la Rambla, lo que cautiva del Raval es su carácter altanero y a la vez decadente. A diferencia de su vecino, el Raval no te embriaga… te somete a su voluntad con esa personalidad extrovertida, auténtica y muy peculiar, tal como la irradia el Gato de Botero, como se manifiesta en cada una de sus calles y plazas, como trasluce en la identidad de sus mercados. El Raval es él mismo… seguro de sí, irreverente, altanero, inagotable.

¿A dónde ir en El Raval?

Si quieres descubrir un mundo diferente, activo y por demás interesante no te resistas… él te conducirá al otro lado del espejo: de la Rambla y su Mercat Ober de fin de semana a la Boquería, del Museo de Arte Contemporáneo al Palau Güell pasando por los Jardines de Rubió y Lluch, de la Galería dels Àngels al Monasterio de San Pablo del Campo, del Museo Marítimo al Mercado de Sant Antoni, del Museo de Arte de Santa Mónica a la Biblioteca de Catalunya, del Gran Teatre del Liceu a la Filmoteca, del Palacio de la Virreina al Centro Cívico Drassanes, de allí a la Font de Canaletes por el Carrer de les Ramelleres, frente a la Plaza de Vincenc Martorell, en la antigua Casa de la Misericordia podrás ver en la pared el “Torno de los Huérfanos”, y de regreso al Sur, en la Plaza del Portal de la Pau, encontrarás el Monumento a Colón, aparca tu bici y sube por el ascensor para disfrutar de la vista desde arriba

El Raval está considerado como la meca del shopping “alternativo”, así que… por qué no rodar con tu bici sobre la Carrer dels Tallers; allí encontraras tiendas góticas, boutiques de vestidos handmade y una amplia variedad de tiendas musicales y de merchandising. Y si tu estilo es más vintage, apunta tu rueda hacia la Carrer de la Riera Baixa, allí encontrarás diferentes tiendas de ropa de segunda mano, coloridas y divertidas, tanto actuales como de los 60’s, 70’s y 80’s.

 

Por tratarse del barrio más cosmopolita de Barcelona, a la hora de comer o matar algún antojo, lo más indicado es dejarse llevar por el instinto. La oferta gastronómica es extraordinaria pero el Raval siempre te invita a dejar de lado los prejuicios y adentrarte en aquellos sitios menos atractivos y a veces oscuros, en los que podrás llevarte una grata sorpresa de auténtica comida casera. Y si lo tuyo es ir a por lo seguro entonces pégate a la rueda conmigo, sino sal en fuga hacia el Carrer de Joaquin Costa y disfruta de la noche que te ofrece este maravilloso rincón de Barcelona.